Lunes, 5 a.m, suena el despertador, con toda la ilusión del mundo, salgo hacia la playa más cercana y accesible por metro desde Nueva York, Rockaway Beach. Con la tabla debajo del brazo (una 7´2 prestada y destrozada), el neopreno en una mochila y unas notas de como llegar apuntadas, es imposible pasar desapercibido...
Los brothers se me sientan al lado y me preguntan sobre el surf, si lleva mucho tiempo aprender, a que playa voy... todo son miradas de sorpresa y yo fijándome en como sale el sol a través de las ventanillas del metro.
Sin perderme, 1 hora más tarde llego a mi parada, 90th Beach Street, y enfilo hacia la playa, parece un pelín ventoso... cuando llego, ni siquiera miro el agua se me van los ojos a la playa y el paseo. Cantidades increíbles de mierda cubren casi toda la playa, creo que nunca he estado en un estercolero igual, cajas de pizza, cientos de latas, bolsas, calcetines, de TODO...
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Bonito amanecer eh??? |
Una vez pasado el shock veo uno en el agua, las olas no es que sean malas es que dan pena, ni medio metro y ni abren, aparte del batiburrillo por el viento, pero después de todo el mono es el mono... me cambio y me meto. La primera sensación al pisar es muy mala, hay cosas, y me refiero a bolsas, telas en el agua, no me veo la tabla sentado y el color del agua es marrón con micro partículas brillantes como purpurina. No abro la boca, ni me lo planteo. Es la primera vez que me da asco el agua donde me meto.
Media hora más tarde aparecieron cuatro más y a la hora subió la marea y casi desaparecieron las ondulaciones.
Ya sé donde no ir ni de paseo. Debería alguien ponerse las pilas, no sé, mucho civismo para no poder fumar a 5 metros de las cafeterías y luego la playa es un cagadero público, toda para ellos!!
Ayer fuí a un sitio agradable, olas pequeñas, pero ordenadas y entretenido.... para sacar la espina...
Un abrazo!!